argency-02
  • PORTFOLIO
    • Packaging
    • Campañas
    • Comunicación Vitivinícola
    • Film
    • Desarrollos Digitales
    • Branding
    • Redes Sociales
  • NOSOTROS
  • SOLUCIONES
  • NONBUGS
  • BLOG
  • CONTACTO
argency-02
argency-02
  • PORTFOLIO
    • Packaging
    • Campañas
    • Comunicación Vitivinícola
    • Film
    • Desarrollos Digitales
    • Branding
    • Redes Sociales
  • NOSOTROS
  • SOLUCIONES
  • NONBUGS
  • BLOG
  • CONTACTO

El día que Internet le gane a la TV

20 September, 2010

Vivimos en el auge de la hiperconectividad, el constante crecimiento de la velocidad de navegación, de la capacidad de procesamiento de datos de los dispositivos, del streaming.

En este contexto podemos pensar en la fusión de dos dispositivos que actualmente conviven en la mayoría de los hogares: TV y Computadora, para dar origen a uno solo que brinde ambos servicios: programación televisiva y navegación en Internet.

Este nuevo dispositivo genera algunas preguntas: ¿Podrán ser una misma cosa Internet y la TV?, ¿Cuál será el más visto?, ¿En qué medio serán más efectivos los anuncios publicitarios? ¿En qué se diferencia uno del otro?

Pull y Push

La clave que da respuesta a todos estos interrogantes está en el concepto de cada uno de los protagonistas de esta reflexión.

Internet por definición es pull (acción de tirar, extraer, arrastrar). Lo que moviliza el uso de la misma está dado por la inquietud de una persona por buscar “algo”.  Esto implica que un individuo ante la necesidad de informarse o recrearse acude a la WWW y realiza la búsqueda hasta encontrar lo que quiere.

La televisión en cambio es push (acción de empujar, presionar, fomentar, obligar, insistir). Los contenidos de cada canal están seleccionados previamente por el área de programación. El usuario sólo selecciona el canal que desea ver y los contenidos son empujados al telespectador.

La diferencia en la esencia de ambos nos da un indicio de porqué la efectividad de la publicidad en televisión es mayor. Pensemos en una misma persona utilizando ambos dispositivos. Cuando elige ver televisión, lo único que debe decidir es qué tipo de programación desea ver y seleccionar el canal más apropiado que tenga disponible. Luego se relaja y recibe el contenido sin mayor esfuerzo intelectual que el que demanda el programa que está viendo. En esta situación, la persona queda expuesta a la influencia de cualquier mensaje publicitario.

La situación cambia con Internet: el espectro de contenidos es enorme y frente al casillero de Google nos encontramos solos ante un universo de contenidos. El individuo debe tener una idea de qué quiere ver y salir en búsqueda hasta encontrar los contenidos deseados. Esto requiere un esfuerzo intelectual superior al de sólo seleccionar un canal de TV de interés.

Este mecanismo de búsqueda, incluye el filtrado y descarte de información, y dentro de lo que se desecha muchas veces entran los anuncios publicitarios. Este proceso posiblemente influye en la poca efectividad del advertising en Internet. Para revertir este problema la publicidad deberá adaptarse al perfil del espectador, deberá estar al servicio del cliente.

Según este análisis, el día en que Internet le gane a la TV será probablemente cuando los contenidos se ordenen y programen en forma continua, y estén ajustados a los intereses con los que el usuario cuente en ese momento. Esto probablemente provenga de la mano de las redes sociales.

Compartir:

  • icon LinkedIn share
  • icon whatsapp share
  • icon Facebook share
  • icon x share

Notas relacionadas

Esto también puede interesarte
[vc_column][vc_column_text]Estamos en el South by Southwest Festival. Del punto más austral de nuestro continente hemos ido a parar a uno de los puntos más australes de Norteamérica: Austin, Texas. En cuestión de horas, pasamos de estar en el año 2023 a encontrarnos en el futuro; en un mañana muy diferente a lo que suelen anticiparnos los alarmistas. No es el apocalipsis, no suenan las trompetas de los últimos días. Al contrario, se oye a todo volúmen una música nueva y excepcional, ¡todo rebosa de posibilidades![/vc_column_text][prkwp_spacer size="10"][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

Un pie en el porvenir

Hablamos de un festival que se enfoca en lo que podemos llamar la industria del conocimiento; un festival tan prominente que abarca diez días, decenas de empresas creativas y a toda una ciudad colmada de eventos, conferencias, exposiciones… de intercambio multidisciplinar e intercultural. Es tal la envergadura que, desde un comienzo, nos sentimos abrumados, lo que, según se dice, es absolutamente natural, pero el caso es que representamos a Argency, una agencia 360 de Mendoza, Argentina, que no puede menos que sentirse interpelada por la cantidad de propuestas que a cada segundo salen al paso. ¿Por qué? Porque todo lo que desarrollamos día a día en la oficina nos enamora: la programación, el diseño 2D y 3D, las producciones audiovisuales, la narrativa, en fin… ¡todo![/vc_column_text][prkwp_spacer size="5"][vc_column_text]Austin es una ciudad que parece siempre abierta a los visitantes, con una particular inclinación hacia las propuestas creativas de todo tipo, y que ha recibido para esta edición del festival más de 100 000 personas de todo el planeta. Además, hoy por hoy, se trata de uno de los polos tecnológicos más considerables de los Estados Unidos; más si tenemos en cuenta que el propio Elon Musk, que instaló en las afueras sus empresas Boring y Space X, ha puesto en marcha un proyecto de ciudad utópica: Snailbrook, donde piensa alojar a sus empleados. Lo dijimos: ¡Todo parece ocurrir por estas latitudes![/vc_column_text][prkwp_spacer size="10"][/vc_column]
[vc_column][vc_single_image image="10860" img_size="large" alignment="center" add_caption="yes"][prkwp_spacer size="50"][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

El arte tiene quién lo ampare

Es relevante brindar algunos ejemplos concretos de lo que este festival significa también para otros participantes de la industria. Además de hablar de redes sociales, desarrollos de inteligencia artificial y tecnología en general, también se habla mucho de música, donde, a la par de grandes íconos del rubro, se le da lugar a nuevos artistas que prometen dominar la escena.[/vc_column_text][prkwp_spacer size="5"][vc_column_text]La música invade cada rincón de la ciudad: estadios, teatros, bares… Grupos de todo el mundo comparten, al compás de un fervor contagioso, en casi una centena de lugares distintos y en un rango de horas que va desde las 10 a. m., hasta las 2 a. m. Si bien hemos visto a bandas consagradas, como por ejemplo New Order, otras tantas bandas desconocidas del mundo —pero de un impresionante nivel— ofrecen sus composiciones y establecen vínculos a futuro.[/vc_column_text][prkwp_spacer size="10"][/vc_column]
[vc_column][vc_single_image image="10862" img_size="large" alignment="center" add_caption="yes"][prkwp_spacer size="50"][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

El cine está más vivo que nunca

En esta edición 2023 han resonado entregas como Dungeons & Dragons: Honor Among Thieves, la esperada adaptación del primer juego de rol de la historia; Flamin' Hot, la ópera prima de Eva Longoria; Problemista, el film de Julio Torres que tiene a la inconfundible Tilda Swinton —una de las estrellas del festival— como protagonista, y Evil Dead Rise, la continuación de la mítica trilogía de terror para la que Sam Raimi regresa como guionista.[/vc_column_text][prkwp_spacer size="5"][vc_column_text]Solo resta mencionar que aquí aconteció, el día 11 de marzo de 2022, el estreno mundial de Everything Everywhere All At Once, la célebre e impresionante película de los Daniels que el pasado domingo fue condecorada con 7 estatuillas en la ceremonia de los Oscar, llevándose 4 de los 5 premios más importantes. Así, lo decimos con seguridad: SXSW siempre lo ve primero.[/vc_column_text][prkwp_spacer size="10"][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

A la oportunidad la pintan calva

En nuestra lista habíamos agendado a la ya mencionada Tilda Swinton y a Kristen Bell, celebradas actrices; a Kyle Vogt, presidente de Cruise y cofundador de Twitch; a Tarana Burke, activista, defensora, autora y fundadora del Movimiento #MeToo; a Jeremi Gorman, presidente de publicidad mundial de Netflix, y a Greg Brockman, cofundador y presidente de OpenAI. Por decirlo en pocas palabras, nos encontramos en el momento y lugar adecuados, la cocina donde se preparan los mejores platos para el futuro: 20 industrias creativas que son las que han de definir el rumbo del progreso; quienes trazarán los caminos a seguir.[/vc_column_text][prkwp_spacer size="10"][/vc_column]
[vc_column][vc_single_image image="10863" img_size="large" alignment="center" add_caption="yes"][prkwp_spacer size="50"][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text] Sin embargo, aunque pueda parecer lo contrario, nosotros, los latinos, poseemos más que excelentes ingredientes. Si bien es cierto que la presencia de Latinoamérica es más bien escasa, no ocurre lo mismo con nuestra capacidad; no estamos lejos de sumar gran colaboración a esta clase de eventos, y es cosa que hemos podido observar de primera mano, ya que nos hemos encontrado con muchos profesionales latinos que han ascendido a posiciones importantes.  Por eso decimos que confiar en los elementos que se encuentran al alcance, y mantenernos siempre vinculados y atentos a los nuevos cambios que nos aporta la conectividad, son muy buenos primeros pasos, pero no son más que eso. Precisamos que, si las entidades que pueden ayudar a la industria no colaboran, al menos no se conviertan en impedimentos.  No podemos quedarnos tan solo en los primeros pasos, ¡debemos dar el salto![/vc_column_text][prkwp_spacer size="10"][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

Un impulso alentador

Es de hacer notar que existe una sola diferencia que nos parece de urgente atención. Aquí la subvención de ideas resulta accesible y esperable, el apoyo a toda idea emergente que pueda resultar superadora. El presupuesto se encuentra muy al alcance del poder de la creatividad (y nadie escatima en ello).[/vc_column_text][prkwp_spacer size="10"][/vc_column]
[vc_column][vc_single_image image="10865" img_size="large" alignment="center"][prkwp_spacer size="50"][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]Debemos creer en que podemos ser mucho más que proveedores del primer mundo, que podemos ser en todo momento participantes. La forma de alcanzar la altura que nos merecemos es, claro, seguir trabajando, pero sobre todo trabajar siendo inteligentes y no pagando un precio menor por lo que somos: nuestro capital son las ideas. Y, más que nada, debemos tener algo muy claro: las ideas más valiosas no se encuentran sujetas al mercado. El recurso creativo local, el trabajo colectivo y el apasionamiento por ser mejores deben ser nuestros pilares. Esta clase de festivales nos hablan de eso y nos recuerdan lo más importante: no estamos solos y hasta el sueño más extravagante es posible. ¡Creamos y creemos![/vc_column_text][prkwp_spacer size="10"][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

En SXSW 2026 quedó algo claro: el cambio que estamos viviendo no es una nueva ola tecnológica. Es un cambio de sistema.

Durante años, las empresas se prepararon para incorporar herramientas. Hoy, eso ya no alcanza. La inteligencia artificial dejó de ser una capa que se suma a lo existente y pasó a ser una fuerza que obliga a rediseñar todo: cómo se trabaja, cómo se decide, cómo se crea valor y, sobre todo, qué rol ocupa el ser humano en ese sistema.

La pregunta ya no es “cómo usamos IA”. La pregunta es mucho más incómoda: ¿cómo diseñamos una empresa que tenga sentido en un mundo atravesado por IA?

[/vc_column_text][prkwp_spacer][vc_video link="https://youtu.be/wUyNP1KZBRw?si=puL6Mw13TPubuk4v" align="center"][prkwp_spacer][vc_column_text]

El verdadero diferencial: criterio

Desde Argency, lo que nos llevamos de SXSW 2026 no es una lista de herramientas.

Es una convicción.

En un contexto donde todo se acelera, el diferencial no está en adoptar tecnología más rápido. Está en desarrollar la capacidad de interpretar lo que está pasando.

Leer las convergencias. Entender las implicancias. Tomar decisiones con sentido.

Porque si todo el mundo tiene acceso a las mismas herramientas, la diferencia no la hace la tecnología.

La hace el criterio.

Human First, ahora más que nunca

En Argency creemos que este momento no se trata de elegir entre humano o tecnología.

Se trata de diseñar sistemas donde la tecnología potencie lo humano, no lo reemplace.

Donde la eficiencia no elimine la identidad. Donde la escala no diluya el sentido. Donde la automatización no apague la creatividad.

SXSW 2026 dejó una idea resonando fuerte:

El futuro no lo define lo que la tecnología puede hacer. Lo define lo que decidimos hacer con ella.

Y en esa decisión, lo humano no es un límite.

Es el punto de partida.

[/vc_column_text][prkwp_spacer][vc_column_text]

El error más común: pensar la IA como tecnología

Uno de los aprendizajes más consistentes de SXSW fue que el principal problema de la IA no es técnico.

No tiene que ver con modelos, ni con herramientas, ni con prompts más sofisticados.

Tiene que ver con algo mucho más estructural: la forma en la que las organizaciones están diseñadas.

Los casos que realmente funcionan no son los que mejor implementan IA, sino los que mejor entienden:

  • el problema que están resolviendo
  • el contexto en el que operan
  • y las personas que forman parte del sistema

Cuando la IA se intenta “enchufar” en procesos viejos, fracasa. Cuando se rediseña el sistema alrededor de ella, empieza a generar valor.

De hacer tareas a diseñar sistemas

Otro cambio profundo —y menos evidente— es el desplazamiento del valor humano.

Durante décadas, el trabajo estuvo asociado a la ejecución: producir, resolver, entregar.

Hoy, eso empieza a automatizarse.

Lo que emerge como diferencial no es la capacidad de hacer, sino la capacidad de pensar cómo se hace.

Diseñar sistemas. Definir criterios. Traducir visión en reglas. Construir lógica.

En otras palabras: pasamos de ser operadores a ser arquitectos.

Y eso no es un cambio de herramientas. Es un cambio de mentalidad.

El punto ciego de la IA: entiende todo, menos lo humano

La inteligencia artificial avanzó de forma extraordinaria en términos de eficiencia.

Puede responder, clasificar, optimizar, predecir.

Pero hay algo que todavía no entiende bien: el mundo no estructurado de lo humano.

La emoción. El contexto. La intuición. La ambigüedad.

Y eso no es un detalle menor. Es el corazón de muchas decisiones relevantes.

Por eso, a medida que la IA gana terreno en la ejecución, las capacidades más valiosas empiezan a ser justamente las que no se pueden automatizar fácilmente:

  • criterio
  • sensibilidad
  • pensamiento crítico
  • creatividad real
  • capacidad de conectar ideas

La paradoja es clara: cuanto más avanza la IA, más importante se vuelve lo humano.

Creatividad en riesgo: el peligro de volverse genéricos

Uno de los temas más incómodos que atravesó SXSW fue la creatividad.

No porque la IA no pueda crear. Sino porque puede hacerlo demasiado fácil.

Cuando desaparece la fricción —la duda, el error, el proceso— también desaparece parte del valor del resultado.

Y ahí aparece un riesgo concreto: la homogeneización.

Marcas que se parecen entre sí. Ideas sin filo. Contenido correcto, pero sin alma.

En esa línea, los argentinos Martin Rabaglia y Franco Luca plantearon algo muy potente: el verdadero peligro no es que la IA nos reemplace, sino que nos vuelva genéricos.

Cuando todos usamos las mismas herramientas, de la misma manera, con los mismos prompts, el resultado es inevitable: un mundo cada vez más uniforme.

La creatividad, entonces, deja de ser una cuestión de ejecución. Pasa a ser una cuestión de criterio, cultura y riesgo.

De tendencias a convergencias: una nueva forma de leer el futuro

Otro cambio clave es cómo entendemos lo que viene.

Durante años, las empresas trabajaron con tendencias: señales aisladas que marcaban hacia dónde podía ir el mercado.

Hoy eso queda corto.

Lo que empieza a emerger es un sistema de convergencias: tecnología, biología, economía y sociedad avanzando al mismo tiempo y potenciándose entre sí.

Esto tiene una implicancia directa: el futuro ya no se puede leer en vertical (una industria), sino en horizontal (cruces entre industrias).

Y eso exige otro tipo de mirada.

Más sistémica. Más estratégica. Menos lineal.

Trabajo, internet y el colapso de modelos conocidos

La IA no solo está transformando cómo trabajamos. Está cuestionando modelos completos.

Por un lado, la idea de “mano de obra ilimitada” empieza a romper una relación histórica: la del crecimiento económico asociado al trabajo humano.

Por otro, internet —tal como lo conocemos— también entra en crisis.

Si las máquinas empiezan a buscar, responder y tomar decisiones por nosotros, entonces:

  • el tráfico cambia
  • el contenido pierde valor si es repetitivo
  • y la intermediación se redefine

En ese escenario, lo que gana valor no es lo que está en todos lados. Es lo que no puede ser replicado fácilmente.

 

[/vc_column_text][prkwp_spacer][vc_raw_html]%3Cblockquote%20class%3D%22instagram-media%22%20data-instgrm-permalink%3D%22https%3A%2F%2Fwww.instagram.com%2Freel%2FDWENKm6Ob0K%2F%3Futm_source%3Dig_embed%26amp%3Butm_campaign%3Dloading%22%20data-instgrm-version%3D%2214%22%20style%3D%22%20background%3A%23FFF%3B%20border%3A0%3B%20border-radius%3A3px%3B%20box-shadow%3A0%200%201px%200%20rgba%280%2C0%2C0%2C0.5%29%2C0%201px%2010px%200%20rgba%280%2C0%2C0%2C0.15%29%3B%20margin%3A%201px%3B%20max-width%3A540px%3B%20min-width%3A326px%3B%20padding%3A0%3B%20width%3A99.375%25%3B%20width%3A-webkit-calc%28100%25%20-%202px%29%3B%20width%3Acalc%28100%25%20-%202px%29%3B%22%3E%3Cdiv%20style%3D%22padding%3A16px%3B%22%3E%20%3Ca%20href%3D%22https%3A%2F%2Fwww.instagram.com%2Freel%2FDWENKm6Ob0K%2F%3Futm_source%3Dig_embed%26amp%3Butm_campaign%3Dloading%22%20style%3D%22%20background%3A%23FFFFFF%3B%20line-height%3A0%3B%20padding%3A0%200%3B%20text-align%3Acenter%3B%20text-decoration%3Anone%3B%20width%3A100%25%3B%22%20target%3D%22_blank%22%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20display%3A%20flex%3B%20flex-direction%3A%20row%3B%20align-items%3A%20center%3B%22%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%2050%25%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20height%3A%2040px%3B%20margin-right%3A%2014px%3B%20width%3A%2040px%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22display%3A%20flex%3B%20flex-direction%3A%20column%3B%20flex-grow%3A%201%3B%20justify-content%3A%20center%3B%22%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%204px%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20height%3A%2014px%3B%20margin-bottom%3A%206px%3B%20width%3A%20100px%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%204px%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20height%3A%2014px%3B%20width%3A%2060px%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%3Cdiv%20style%3D%22padding%3A%2019%25%200%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22display%3Ablock%3B%20height%3A50px%3B%20margin%3A0%20auto%2012px%3B%20width%3A50px%3B%22%3E%3Csvg%20width%3D%2250px%22%20height%3D%2250px%22%20viewBox%3D%220%200%2060%2060%22%20version%3D%221.1%22%20xmlns%3D%22https%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg%22%20xmlns%3Axlink%3D%22https%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F1999%2Fxlink%22%3E%3Cg%20stroke%3D%22none%22%20stroke-width%3D%221%22%20fill%3D%22none%22%20fill-rule%3D%22evenodd%22%3E%3Cg%20transform%3D%22translate%28-511.000000%2C%20-20.000000%29%22%20fill%3D%22%23000000%22%3E%3Cg%3E%3Cpath%20d%3D%22M556.869%2C30.41%20C554.814%2C30.41%20553.148%2C32.076%20553.148%2C34.131%20C553.148%2C36.186%20554.814%2C37.852%20556.869%2C37.852%20C558.924%2C37.852%20560.59%2C36.186%20560.59%2C34.131%20C560.59%2C32.076%20558.924%2C30.41%20556.869%2C30.41%20M541%2C60.657%20C535.114%2C60.657%20530.342%2C55.887%20530.342%2C50%20C530.342%2C44.114%20535.114%2C39.342%20541%2C39.342%20C546.887%2C39.342%20551.658%2C44.114%20551.658%2C50%20C551.658%2C55.887%20546.887%2C60.657%20541%2C60.657%20M541%2C33.886%20C532.1%2C33.886%20524.886%2C41.1%20524.886%2C50%20C524.886%2C58.899%20532.1%2C66.113%20541%2C66.113%20C549.9%2C66.113%20557.115%2C58.899%20557.115%2C50%20C557.115%2C41.1%20549.9%2C33.886%20541%2C33.886%20M565.378%2C62.101%20C565.244%2C65.022%20564.756%2C66.606%20564.346%2C67.663%20C563.803%2C69.06%20563.154%2C70.057%20562.106%2C71.106%20C561.058%2C72.155%20560.06%2C72.803%20558.662%2C73.347%20C557.607%2C73.757%20556.021%2C74.244%20553.102%2C74.378%20C549.944%2C74.521%20548.997%2C74.552%20541%2C74.552%20C533.003%2C74.552%20532.056%2C74.521%20528.898%2C74.378%20C525.979%2C74.244%20524.393%2C73.757%20523.338%2C73.347%20C521.94%2C72.803%20520.942%2C72.155%20519.894%2C71.106%20C518.846%2C70.057%20518.197%2C69.06%20517.654%2C67.663%20C517.244%2C66.606%20516.755%2C65.022%20516.623%2C62.101%20C516.479%2C58.943%20516.448%2C57.996%20516.448%2C50%20C516.448%2C42.003%20516.479%2C41.056%20516.623%2C37.899%20C516.755%2C34.978%20517.244%2C33.391%20517.654%2C32.338%20C518.197%2C30.938%20518.846%2C29.942%20519.894%2C28.894%20C520.942%2C27.846%20521.94%2C27.196%20523.338%2C26.654%20C524.393%2C26.244%20525.979%2C25.756%20528.898%2C25.623%20C532.057%2C25.479%20533.004%2C25.448%20541%2C25.448%20C548.997%2C25.448%20549.943%2C25.479%20553.102%2C25.623%20C556.021%2C25.756%20557.607%2C26.244%20558.662%2C26.654%20C560.06%2C27.196%20561.058%2C27.846%20562.106%2C28.894%20C563.154%2C29.942%20563.803%2C30.938%20564.346%2C32.338%20C564.756%2C33.391%20565.244%2C34.978%20565.378%2C37.899%20C565.522%2C41.056%20565.552%2C42.003%20565.552%2C50%20C565.552%2C57.996%20565.522%2C58.943%20565.378%2C62.101%20M570.82%2C37.631%20C570.674%2C34.438%20570.167%2C32.258%20569.425%2C30.349%20C568.659%2C28.377%20567.633%2C26.702%20565.965%2C25.035%20C564.297%2C23.368%20562.623%2C22.342%20560.652%2C21.575%20C558.743%2C20.834%20556.562%2C20.326%20553.369%2C20.18%20C550.169%2C20.033%20549.148%2C20%20541%2C20%20C532.853%2C20%20531.831%2C20.033%20528.631%2C20.18%20C525.438%2C20.326%20523.257%2C20.834%20521.349%2C21.575%20C519.376%2C22.342%20517.703%2C23.368%20516.035%2C25.035%20C514.368%2C26.702%20513.342%2C28.377%20512.574%2C30.349%20C511.834%2C32.258%20511.326%2C34.438%20511.181%2C37.631%20C511.035%2C40.831%20511%2C41.851%20511%2C50%20C511%2C58.147%20511.035%2C59.17%20511.181%2C62.369%20C511.326%2C65.562%20511.834%2C67.743%20512.574%2C69.651%20C513.342%2C71.625%20514.368%2C73.296%20516.035%2C74.965%20C517.703%2C76.634%20519.376%2C77.658%20521.349%2C78.425%20C523.257%2C79.167%20525.438%2C79.673%20528.631%2C79.82%20C531.831%2C79.965%20532.853%2C80.001%20541%2C80.001%20C549.148%2C80.001%20550.169%2C79.965%20553.369%2C79.82%20C556.562%2C79.673%20558.743%2C79.167%20560.652%2C78.425%20C562.623%2C77.658%20564.297%2C76.634%20565.965%2C74.965%20C567.633%2C73.296%20568.659%2C71.625%20569.425%2C69.651%20C570.167%2C67.743%20570.674%2C65.562%20570.82%2C62.369%20C570.966%2C59.17%20571%2C58.147%20571%2C50%20C571%2C41.851%20570.966%2C40.831%20570.82%2C37.631%22%3E%3C%2Fpath%3E%3C%2Fg%3E%3C%2Fg%3E%3C%2Fg%3E%3C%2Fsvg%3E%3C%2Fdiv%3E%3Cdiv%20style%3D%22padding-top%3A%208px%3B%22%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20color%3A%233897f0%3B%20font-family%3AArial%2Csans-serif%3B%20font-size%3A14px%3B%20font-style%3Anormal%3B%20font-weight%3A550%3B%20line-height%3A18px%3B%22%3EVer%20esta%20publicaci%C3%B3n%20en%20Instagram%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%3Cdiv%20style%3D%22padding%3A%2012.5%25%200%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22display%3A%20flex%3B%20flex-direction%3A%20row%3B%20margin-bottom%3A%2014px%3B%20align-items%3A%20center%3B%22%3E%3Cdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%2050%25%3B%20height%3A%2012.5px%3B%20width%3A%2012.5px%3B%20transform%3A%20translateX%280px%29%20translateY%287px%29%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20height%3A%2012.5px%3B%20transform%3A%20rotate%28-45deg%29%20translateX%283px%29%20translateY%281px%29%3B%20width%3A%2012.5px%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20margin-right%3A%2014px%3B%20margin-left%3A%202px%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%2050%25%3B%20height%3A%2012.5px%3B%20width%3A%2012.5px%3B%20transform%3A%20translateX%289px%29%20translateY%28-18px%29%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%3Cdiv%20style%3D%22margin-left%3A%208px%3B%22%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%2050%25%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20height%3A%2020px%3B%20width%3A%2020px%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20width%3A%200%3B%20height%3A%200%3B%20border-top%3A%202px%20solid%20transparent%3B%20border-left%3A%206px%20solid%20%23f4f4f4%3B%20border-bottom%3A%202px%20solid%20transparent%3B%20transform%3A%20translateX%2816px%29%20translateY%28-4px%29%20rotate%2830deg%29%22%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%3Cdiv%20style%3D%22margin-left%3A%20auto%3B%22%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20width%3A%200px%3B%20border-top%3A%208px%20solid%20%23F4F4F4%3B%20border-right%3A%208px%20solid%20transparent%3B%20transform%3A%20translateY%2816px%29%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20height%3A%2012px%3B%20width%3A%2016px%3B%20transform%3A%20translateY%28-4px%29%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20width%3A%200%3B%20height%3A%200%3B%20border-top%3A%208px%20solid%20%23F4F4F4%3B%20border-left%3A%208px%20solid%20transparent%3B%20transform%3A%20translateY%28-4px%29%20translateX%288px%29%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22display%3A%20flex%3B%20flex-direction%3A%20column%3B%20flex-grow%3A%201%3B%20justify-content%3A%20center%3B%20margin-bottom%3A%2024px%3B%22%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%204px%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20height%3A%2014px%3B%20margin-bottom%3A%206px%3B%20width%3A%20224px%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%204px%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20height%3A%2014px%3B%20width%3A%20144px%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fa%3E%3Cp%20style%3D%22%20color%3A%23c9c8cd%3B%20font-family%3AArial%2Csans-serif%3B%20font-size%3A14px%3B%20line-height%3A17px%3B%20margin-bottom%3A0%3B%20margin-top%3A8px%3B%20overflow%3Ahidden%3B%20padding%3A8px%200%207px%3B%20text-align%3Acenter%3B%20text-overflow%3Aellipsis%3B%20white-space%3Anowrap%3B%22%3E%3Ca%20href%3D%22https%3A%2F%2Fwww.instagram.com%2Freel%2FDWENKm6Ob0K%2F%3Futm_source%3Dig_embed%26amp%3Butm_campaign%3Dloading%22%20style%3D%22%20color%3A%23c9c8cd%3B%20font-family%3AArial%2Csans-serif%3B%20font-size%3A14px%3B%20font-style%3Anormal%3B%20font-weight%3Anormal%3B%20line-height%3A17px%3B%20text-decoration%3Anone%3B%22%20target%3D%22_blank%22%3EUna%20publicaci%C3%B3n%20compartida%20de%20Argency%20%28%40argency%29%3C%2Fa%3E%3C%2Fp%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fblockquote%3E%0A%3Cscript%20async%20src%3D%22%2F%2Fwww.instagram.com%2Fembed.js%22%3E%3C%2Fscript%3E[/vc_raw_html][/vc_column]

Argency en SXSW 2023

20 March, 2023
Leer más →
7 MIN LECTURA

Más allá de la inteligencia artificial: por qué el verdadero cambio no es tecnológico

25 March, 2026
Leer más →
11 MIN LECTURA

Claves para una redacción excelente

16 August, 2022
Sabemos que la escritura se remonta a milenios de antigüedad. Una vez que la tradición oral de los pueblos pasó a inmortalizarse en el lienzo, la historia de…
Leer más →
5 MIN LECTURA
El día que Internet le gane a la TV - Argency – Agencia de publicidad y diseño | Mendoza, Argentina

Impulsamos identidades con estrategia, creatividad y tecnología.

  • LinkedIn
  • Instagram
Navegación
  • Inicio
  • Qué hacemos
  • Historias de impacto
  • Nonbugs
  • Nosotros
  • Insights
  • Contacto
Trabajá con nosotros

¿Sos estratega, diseñador, desarrollador o creativo y querés trabajar diferente?

Ver posiciones abiertas →

© 2026 Argency. Todos los derechos reservados.

  • Política de privacidad
  • Términos