EXPLICAME

Todos los posts publicados.
[vc_column][vc_column_text]

Encontrar el nombre de una marca es una de las partes más lindas —y más difíciles— del branding. Porque, al principio, todo es bastante abstracto. Hay una idea, un producto, una intuición, una oportunidad de negocio. Pero todavía no hay una identidad construida. No hay historia. No hay campañas. No hay clientes repitiendo ese nombre. No hay una góndola, una etiqueta, una web, una experiencia o una reputación que lo sostenga.

Hay apenas una palabra posible. Y una enorme expectativa puesta sobre ella.

En casi 20 años creando nombres para marcas, vinos, hoteles, restaurantes, desarrollos inmobiliarios, productos gastronómicos, proyectos digitales y compañías, aprendimos que el naming no consiste simplemente en “elegir un nombre”. Eso sería demasiado fácil. Y bastante engañoso.

[/vc_column_text][prkwp_spacer][vc_single_image image="13041" img_size="full" alignment="center" retina_image="yes"][prkwp_spacer][vc_column_text]

Es intentar ver, antes que los demás, qué mundo puede construir una marca. En qué territorio se va a mover. Qué atributos queremos que se activen cuando alguien la escuche. Qué sensación queremos que deje. Qué lugar puede ocupar en una categoría saturada. Qué conversación puede abrir.

[/vc_column_text][prkwp_spacer][vc_column_text]

Antes de nombrar, hay que entender

Un buen nombre no nace de una lista de palabras ingeniosas. Nace de entender profundamente el problema.

Por eso, antes de nombrar, hay que investigar. La categoría, la competencia, el mercado, el consumidor, los códigos visuales y verbales, las oportunidades de diferenciación, las tensiones culturales, los objetivos comerciales y también los límites legales. En el vino, por ejemplo, donde la clase 33 está saturadísima, registrar un nombre puede ser casi un deporte extremo. Y cuando los caminos obvios ya están tomados, la creatividad deja de ser un lujo: se vuelve una necesidad.

[/vc_column_text][prkwp_spacer][vc_single_image image="13042" img_size="full" alignment="center" retina_image="yes"][prkwp_spacer][vc_column_text]

Por supuesto, están las reglas conocidas. Que el nombre sea recordable. Que sea fácil de pronunciar. Que sea preferentemente corto. Que tenga buena sonoridad. Que no genere asociaciones negativas. Que pueda convivir con un logo, una etiqueta, un dominio, una campaña. Incluso hay teorías sobre letras, vocales y percepciones: sonidos más fuertes, vocales abiertas, nombres más sólidos, más livianos, más masculinos, más femeninos, más expansivos.

Todo eso importa. Pero no alcanza.

[/vc_column_text][prkwp_spacer][vc_column_text]

El nombre nunca está solo

Un nombre no es una pieza aislada. Un nombre nunca está solo. Es parte de una estrategia de posicionamiento que después deberán sostener el diseño, la comunicación, el marketing, la experiencia, la gestión comercial y, sobre todo, la calidad real del producto o servicio.

El nombre puede abrir la puerta. Pero la marca tiene que entrar caminando.

“El nombre puede abrir la puerta. Pero la marca tiene que entrar caminando.”

Hay nombres que nacen con una gran potencia conceptual, pero si luego no son acompañados por una identidad sólida, por una comunicación coherente o por una experiencia de marca consistente, quedan debilitados. Y también ocurre lo contrario: nombres que al principio pueden parecer simples o incluso extraños, con el tiempo se cargan de sentido gracias a todo lo que la marca construye alrededor.

[/vc_column_text][prkwp_spacer][vc_column_text]

Como ponerle nombre a un hijo

Hay una comparación que nos gusta mucho. Elegir un nombre para una marca se parece un poco a elegir el nombre de un hijo.

Cuando los padres cuentan cómo se va a llamar, puede pasar que a los demás les encante, les resulte raro o no les diga demasiado. Pero los padres ya imaginan algo. Ya proyectan una personalidad, una energía, una manera de ser. Para los demás todavía es solo un nombre. Para ellos, en cambio, ya empieza a haber alguien.

Con las marcas pasa lo mismo. Al principio, un nombre es frágil. Puede sonar extraño porque todavía no tiene vida. Pero si está bien pensado, si tiene dirección y si quienes lo eligen creen en él, empieza a crecer. Empieza a cargarse de sentido. La imagen lo viste. La comunicación le da voz. El producto lo confirma. El tiempo lo vuelve familiar. Y un día, eso que era una palabra abstracta empieza a sentirse inevitable. Un nombre no nace con todo su significado. Lo va ganando a medida que la marca demuestra quién es.

[/vc_column_text][prkwp_spacer][vc_single_image image="13043" img_size="full" alignment="center" retina_image="yes"][prkwp_spacer][vc_column_text]

Por eso es tan importante que quienes llevan adelante una marca estén convencidos del nombre. No alcanza con que al estudio, a la agencia o al consultor le parezca brillante. Lo tienen que poder decir los dueños. Lo tiene que poder defender el equipo comercial. Lo tiene que poder sostener marketing. Lo tiene que poder sentir propio quien va a invertir tiempo, dinero y energía en convertirlo en marca.

Si no hay apropiación interna, el nombre nace débil.

[/vc_column_text][prkwp_spacer][vc_column_text]

No todos los nombres trabajan igual

También aprendimos que no todos los nombres tienen que hacer el mismo trabajo. Algunos necesitan vender rápido, ser directos, fáciles, casi inmediatos. Otros tienen que construir prestigio durante años. Algunos pertenecen a la base de una pirámide de productos y necesitan cercanía. Otros viven arriba, donde el consumidor acepta más sofisticación, más misterio, más capas.

No es lo mismo nombrar un vino de rotación que un vino ícono. Un restaurante de carnes maduradas que una software factory. Un hotel urbano con bodega propia que una tienda departamental para el hogar. Un proyecto inmobiliario premium que un vermut biodinámico. Cada caso pide una inteligencia distinta.

[/vc_column_text][prkwp_spacer][vc_single_image image="13044" img_size="full" alignment="center" retina_image="yes"][prkwp_spacer][vc_column_text]

Nombres que nacen de problemas distintos

En Argency lo vimos muchas veces.

Nuestro propio nombre nació de la unión entre Agency y Argentina, pero también de una resonancia con Argentum, la plata, lo que brilla. Con el tiempo, esa idea se volvió parte de nuestro ADN: hacer brillar marcas, potenciarlas, crearlas, acompañarlas en procesos de transformación. Argency no significó todo eso desde el primer día. Lo fue construyendo con trabajo, clientes, proyectos y presencia en distintos mercados.

También creamos nombres como Cultor, para un vino cuyo autor no podía darse a conocer; Quimerino, el second vin de Quimera, que toma como punto de partida la criatura mitológica con cabeza de león, vientre de cabra y cola de dragón para construir un nuevo símbolo dentro de la casa de los blends de Achaval Ferrer; y Tersus, del latín “pulcro”, pensado para vinos que cuidan cada detalle.

También desarrollamos nombres como Calizo, Albar y Carmín, nacidos de la lectura del suelo y de las distintas expresiones de la caliza; Masalto, para un vino de altura; Zonos, Block Austral y Block Boreal, dentro del universo vitivinícola; Astral, para un vermut de una bodega biodinámica, relacionado con la cosecha de hierbas según el calendario astral biodinámico; y Contraviento, para un aceto balsámico con carácter, territorio y una sonoridad potente.

En gastronomía, creamos Abrasado, para un restaurante de bodega especializado en carnes maduradas, un nombre que condensa brasa, asado, abrazo, fuego, hospitalidad y cultura argentina. También Bosco, para un restaurante ubicado en el parque, y Gulerie, para una cafetería y pastelería, nacido de la unión entre gula y pastelería.

En hotelería, creamos Hualta, para un hotel de Curio Collection by Hilton, vinculado a la altura y a una experiencia urbana con bodega propia. En retail, HomeBox, para una tienda departamental de objetos, muebles y soluciones para el hogar. En real estate, nombres como Civic, Torre Thays y Torres Cardinales, pensados para proyectos inmobiliarios con identidad urbana, arquitectónica y territorial. Y en tecnología, NonBugs, nuestra software factory, con esa promesa casi exagerada —y por eso memorable— de código limpio, prolijo, sin errores.

Son nombres distintos porque los problemas eran distintos. Y esa es, quizás, una de las conclusiones más importantes: no existe una fórmula única para nombrar. Existe una forma rigurosa de pensar.

[/vc_column_text][prkwp_spacer][vc_column_text]

Cuando lo obvio ya no alcanza

En muchas categorías ya no alcanza con repetir los recursos de siempre. En el vino, por ejemplo, abundan los apellidos solemnes, los abuelos italianos, las historias familiares heroicas y los nombres que intentan sonar importantes. Pero el consumidor actual muchas veces percibe esa solemnidad como algo lejano, repetido o poco auténtico.

A veces, cuando todos quieren sonar históricos, lo más disruptivo es sonar simple. O cercano. O verdadero.

“Cuando todos quieren sonar históricos, a veces lo más disruptivo es sonar verdadero.”

Un buen nombre puede ahorrar tiempo. Puede ayudar a que el consumidor entienda más rápido. Puede ordenar el relato. Puede darle dirección al diseño. Puede hacer que una marca empiece varios pasos más adelante. Pero no hace magia solo.

[/vc_column_text][prkwp_spacer][vc_column_text]

Método, intuición y sensibilidad

Hay método, sí. Hay investigación, estrategia, fonética, análisis legal y arquitectura de marca. Pero también hay intuición. Hay subjetividad. Hay corazonadas que conviene escuchar. Y hay sensibilidad para entender no solo qué nombre puede funcionar, sino qué nombre puede ser apropiado, sostenido y construido por quienes van a llevar esa marca adelante.

Porque al final, un nombre no es el final de una búsqueda creativa.

Es el comienzo de una construcción estratégica.

[/vc_column_text][prkwp_spacer][vc_single_image image="13045" img_size="full" alignment="center" retina_image="yes"][prkwp_spacer][vc_column_text]

Nombrar una marca no es simplemente decidir cómo se va a llamar.

Es imaginar en qué puede convertirse.

[/vc_column_text][prkwp_spacer][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

¿Qué funciona para las marcas, adaptarse o destacar?

Las marcas se sienten cada vez más cómodas produciendo contenido grabado con teléfonos, reflejando la estética de las redes sociales a sus usuarios. Pero, ¿grabar con un teléfono sigue siendo auténtico para las audiencias? ¿Qué papel juegan los valores de producción cuando todo empieza a verse igual?
 No hace mucho, durante el dominio de la televisión, las marcas producían spots profesionales de 30 segundos explicando por qué deberían ser elegidas. Estos comerciales diferían en estilo, función y efectividad, pero más o menos compartían la sensación de ser una corporación hablando a sus clientes. Todos sabían cuál era su lugar.Con el avance de cada nueva plataforma de redes sociales, esta dinámica se fue desdibujando. Las marcas ahora se presentan como personas; usan un lenguaje amigable, te envían memes, etc. El panorama cada vez más fragmentado del contenido les da una conexión directa con la cultura y con consumidores que, a su vez, se presentan como marcas.[/vc_column_text][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

La autenticidad: un commodity en la batalla por la relevancia.

Y casi siempre, funciona. Es la razón por la cual los influencers, creadores y el contenido generado por los usuarios son particularmente populares: permiten a las marcas transmitir su mensaje de manera auténtica, con la seguridad que brinda la distancia creada por la participación de un tercero. Basta navegar unos segundos en las redes para encontrarte con un anuncio filtrado a través del lente de la influencia. El contenido en sí también puede reflejar el lenguaje visual de los usuarios.[/vc_column_text][vc_single_image image="11574" img_size="large"][vc_column_text]El ejemplo de Apple:En determinado momento, Apple supo que las audiencias interactuarían más con imágenes que fueron #ShotOnAniPhone (grabadas con un iPhone) que con contenido que ellos mismos produjeran.Como resultado, el contenido de marcas grabado con smartphones se normalizó en todos los canales, reflejando rápida y económicamente la estética de las redes de vuelta a sus usuarios. Esta estética se convirtió en sinónimo de autenticidad y, por lo tanto, de interacción, para las agencias y los departamentos de marketing.[/vc_column_text][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

Pero a veces, se necesita algo más

¿Grabar con un teléfono sigue significando autenticidad para las audiencias? ¿Cuáles son los efectos secundarios de homogeneizar el medio con el que se graba el contenido? ¿Cómo evitar fundirse en el fondo por intentar encajar? Es acá donde los valores de producción aún importan. No hablando de "low-fi" o "premium", sino hilando más fino: elección de lentes, guión, movimientos de cámara, iluminación, actuación, sonido, edición, etc. Sin tomarse el tiempo para trabajar esto, perdemos la capacidad de ajustar los elementos que influyen en cómo reaccionan las audiencias. La creatividad se limita y los feeds se inundan con contenido que se ve y se siente igual. Una cámara de teléfono tiene su propio lenguaje visual. Ya no son low-fi: su calidad es comparable a algunas cámaras de nivel "prosumer". La gran diferencia es que sugiere un sentido de autoría y la presencia de una persona detrás de la cámara, algo que no sucede con equipos de cámara dedicados. Si suma al enfoque creativo, es la elección correcta. Si no, probablemente hayan mejores opciones, aún considerando presupuestos limitados.[/vc_column_text][vc_column_text]

Beneficios de planificar la producción de contenidos

En proyectos donde estas consideraciones no se abordan desde el tratamiento del director o un plan de producción, las agencias deben asegurarse la integración en el proceso, guiadas por departamentos creativos con experiencia en este ámbito.Se podría pensar que este enfoque parece menos nativo en redes sociales, causando rechazo en las audiencias. Durante un tiempo, eso ha sido en parte cierto desde un enfoque simplista, aunque ahora avanzamos hacia una carrera estética y presupuestaria hacia lo más bajo. Se avecina una inevitable reacción en contra de este tipo de contenido y un rechazo a la personificación de marcas entre las audiencias.Si las marcas quieren interactuar con el público en las redes, no necesitan ser nuestros amigos. Solo necesitan ser más entretenidas que la siguiente opción en el feed.[/vc_column_text][vc_column_text]El ejemplo de BurberryEn una narrativa sencilla, se propone para redes una serie de contenidos bajo el concepto "Siempre es temporada de Burberry". Figuras del mundo del espectáculo lucen una prenda de la marca en situaciones cotidianas, casi espontáneas, con el soporte de una producción audiovisual de máximo nivel.[/vc_column_text][vc_raw_html]%3Cblockquote%20class%3D%22instagram-media%22%20data-instgrm-captioned%20data-instgrm-permalink%3D%22https%3A%2F%2Fwww.instagram.com%2Freel%2FDA2nZhKgq0W%2F%3Futm_source%3Dig_embed%26amp%3Butm_campaign%3Dloading%22%20data-instgrm-version%3D%2214%22%20style%3D%22%20background%3A%23FFF%3B%20border%3A0%3B%20border-radius%3A3px%3B%20box-shadow%3A0%200%201px%200%20rgba%280%2C0%2C0%2C0.5%29%2C0%201px%2010px%200%20rgba%280%2C0%2C0%2C0.15%29%3B%20margin%3A%201px%3B%20max-width%3A540px%3B%20min-width%3A326px%3B%20padding%3A0%3B%20width%3A99.375%25%3B%20width%3A-webkit-calc%28100%25%20-%202px%29%3B%20width%3Acalc%28100%25%20-%202px%29%3B%22%3E%3Cdiv%20style%3D%22padding%3A16px%3B%22%3E%20%3Ca%20href%3D%22https%3A%2F%2Fwww.instagram.com%2Freel%2FDA2nZhKgq0W%2F%3Futm_source%3Dig_embed%26amp%3Butm_campaign%3Dloading%22%20style%3D%22%20background%3A%23FFFFFF%3B%20line-height%3A0%3B%20padding%3A0%200%3B%20text-align%3Acenter%3B%20text-decoration%3Anone%3B%20width%3A100%25%3B%22%20target%3D%22_blank%22%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20display%3A%20flex%3B%20flex-direction%3A%20row%3B%20align-items%3A%20center%3B%22%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%2050%25%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20height%3A%2040px%3B%20margin-right%3A%2014px%3B%20width%3A%2040px%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22display%3A%20flex%3B%20flex-direction%3A%20column%3B%20flex-grow%3A%201%3B%20justify-content%3A%20center%3B%22%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%204px%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20height%3A%2014px%3B%20margin-bottom%3A%206px%3B%20width%3A%20100px%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%204px%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20height%3A%2014px%3B%20width%3A%2060px%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%3Cdiv%20style%3D%22padding%3A%2019%25%200%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22display%3Ablock%3B%20height%3A50px%3B%20margin%3A0%20auto%2012px%3B%20width%3A50px%3B%22%3E%3Csvg%20width%3D%2250px%22%20height%3D%2250px%22%20viewBox%3D%220%200%2060%2060%22%20version%3D%221.1%22%20xmlns%3D%22https%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg%22%20xmlns%3Axlink%3D%22https%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F1999%2Fxlink%22%3E%3Cg%20stroke%3D%22none%22%20stroke-width%3D%221%22%20fill%3D%22none%22%20fill-rule%3D%22evenodd%22%3E%3Cg%20transform%3D%22translate%28-511.000000%2C%20-20.000000%29%22%20fill%3D%22%23000000%22%3E%3Cg%3E%3Cpath%20d%3D%22M556.869%2C30.41%20C554.814%2C30.41%20553.148%2C32.076%20553.148%2C34.131%20C553.148%2C36.186%20554.814%2C37.852%20556.869%2C37.852%20C558.924%2C37.852%20560.59%2C36.186%20560.59%2C34.131%20C560.59%2C32.076%20558.924%2C30.41%20556.869%2C30.41%20M541%2C60.657%20C535.114%2C60.657%20530.342%2C55.887%20530.342%2C50%20C530.342%2C44.114%20535.114%2C39.342%20541%2C39.342%20C546.887%2C39.342%20551.658%2C44.114%20551.658%2C50%20C551.658%2C55.887%20546.887%2C60.657%20541%2C60.657%20M541%2C33.886%20C532.1%2C33.886%20524.886%2C41.1%20524.886%2C50%20C524.886%2C58.899%20532.1%2C66.113%20541%2C66.113%20C549.9%2C66.113%20557.115%2C58.899%20557.115%2C50%20C557.115%2C41.1%20549.9%2C33.886%20541%2C33.886%20M565.378%2C62.101%20C565.244%2C65.022%20564.756%2C66.606%20564.346%2C67.663%20C563.803%2C69.06%20563.154%2C70.057%20562.106%2C71.106%20C561.058%2C72.155%20560.06%2C72.803%20558.662%2C73.347%20C557.607%2C73.757%20556.021%2C74.244%20553.102%2C74.378%20C549.944%2C74.521%20548.997%2C74.552%20541%2C74.552%20C533.003%2C74.552%20532.056%2C74.521%20528.898%2C74.378%20C525.979%2C74.244%20524.393%2C73.757%20523.338%2C73.347%20C521.94%2C72.803%20520.942%2C72.155%20519.894%2C71.106%20C518.846%2C70.057%20518.197%2C69.06%20517.654%2C67.663%20C517.244%2C66.606%20516.755%2C65.022%20516.623%2C62.101%20C516.479%2C58.943%20516.448%2C57.996%20516.448%2C50%20C516.448%2C42.003%20516.479%2C41.056%20516.623%2C37.899%20C516.755%2C34.978%20517.244%2C33.391%20517.654%2C32.338%20C518.197%2C30.938%20518.846%2C29.942%20519.894%2C28.894%20C520.942%2C27.846%20521.94%2C27.196%20523.338%2C26.654%20C524.393%2C26.244%20525.979%2C25.756%20528.898%2C25.623%20C532.057%2C25.479%20533.004%2C25.448%20541%2C25.448%20C548.997%2C25.448%20549.943%2C25.479%20553.102%2C25.623%20C556.021%2C25.756%20557.607%2C26.244%20558.662%2C26.654%20C560.06%2C27.196%20561.058%2C27.846%20562.106%2C28.894%20C563.154%2C29.942%20563.803%2C30.938%20564.346%2C32.338%20C564.756%2C33.391%20565.244%2C34.978%20565.378%2C37.899%20C565.522%2C41.056%20565.552%2C42.003%20565.552%2C50%20C565.552%2C57.996%20565.522%2C58.943%20565.378%2C62.101%20M570.82%2C37.631%20C570.674%2C34.438%20570.167%2C32.258%20569.425%2C30.349%20C568.659%2C28.377%20567.633%2C26.702%20565.965%2C25.035%20C564.297%2C23.368%20562.623%2C22.342%20560.652%2C21.575%20C558.743%2C20.834%20556.562%2C20.326%20553.369%2C20.18%20C550.169%2C20.033%20549.148%2C20%20541%2C20%20C532.853%2C20%20531.831%2C20.033%20528.631%2C20.18%20C525.438%2C20.326%20523.257%2C20.834%20521.349%2C21.575%20C519.376%2C22.342%20517.703%2C23.368%20516.035%2C25.035%20C514.368%2C26.702%20513.342%2C28.377%20512.574%2C30.349%20C511.834%2C32.258%20511.326%2C34.438%20511.181%2C37.631%20C511.035%2C40.831%20511%2C41.851%20511%2C50%20C511%2C58.147%20511.035%2C59.17%20511.181%2C62.369%20C511.326%2C65.562%20511.834%2C67.743%20512.574%2C69.651%20C513.342%2C71.625%20514.368%2C73.296%20516.035%2C74.965%20C517.703%2C76.634%20519.376%2C77.658%20521.349%2C78.425%20C523.257%2C79.167%20525.438%2C79.673%20528.631%2C79.82%20C531.831%2C79.965%20532.853%2C80.001%20541%2C80.001%20C549.148%2C80.001%20550.169%2C79.965%20553.369%2C79.82%20C556.562%2C79.673%20558.743%2C79.167%20560.652%2C78.425%20C562.623%2C77.658%20564.297%2C76.634%20565.965%2C74.965%20C567.633%2C73.296%20568.659%2C71.625%20569.425%2C69.651%20C570.167%2C67.743%20570.674%2C65.562%20570.82%2C62.369%20C570.966%2C59.17%20571%2C58.147%20571%2C50%20C571%2C41.851%20570.966%2C40.831%20570.82%2C37.631%22%3E%3C%2Fpath%3E%3C%2Fg%3E%3C%2Fg%3E%3C%2Fg%3E%3C%2Fsvg%3E%3C%2Fdiv%3E%3Cdiv%20style%3D%22padding-top%3A%208px%3B%22%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20color%3A%233897f0%3B%20font-family%3AArial%2Csans-serif%3B%20font-size%3A14px%3B%20font-style%3Anormal%3B%20font-weight%3A550%3B%20line-height%3A18px%3B%22%3EVer%20esta%20publicaci%C3%B3n%20en%20Instagram%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%3Cdiv%20style%3D%22padding%3A%2012.5%25%200%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22display%3A%20flex%3B%20flex-direction%3A%20row%3B%20margin-bottom%3A%2014px%3B%20align-items%3A%20center%3B%22%3E%3Cdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%2050%25%3B%20height%3A%2012.5px%3B%20width%3A%2012.5px%3B%20transform%3A%20translateX%280px%29%20translateY%287px%29%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20height%3A%2012.5px%3B%20transform%3A%20rotate%28-45deg%29%20translateX%283px%29%20translateY%281px%29%3B%20width%3A%2012.5px%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20margin-right%3A%2014px%3B%20margin-left%3A%202px%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%2050%25%3B%20height%3A%2012.5px%3B%20width%3A%2012.5px%3B%20transform%3A%20translateX%289px%29%20translateY%28-18px%29%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%3Cdiv%20style%3D%22margin-left%3A%208px%3B%22%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%2050%25%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20height%3A%2020px%3B%20width%3A%2020px%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20width%3A%200%3B%20height%3A%200%3B%20border-top%3A%202px%20solid%20transparent%3B%20border-left%3A%206px%20solid%20%23f4f4f4%3B%20border-bottom%3A%202px%20solid%20transparent%3B%20transform%3A%20translateX%2816px%29%20translateY%28-4px%29%20rotate%2830deg%29%22%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%3Cdiv%20style%3D%22margin-left%3A%20auto%3B%22%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20width%3A%200px%3B%20border-top%3A%208px%20solid%20%23F4F4F4%3B%20border-right%3A%208px%20solid%20transparent%3B%20transform%3A%20translateY%2816px%29%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20height%3A%2012px%3B%20width%3A%2016px%3B%20transform%3A%20translateY%28-4px%29%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20width%3A%200%3B%20height%3A%200%3B%20border-top%3A%208px%20solid%20%23F4F4F4%3B%20border-left%3A%208px%20solid%20transparent%3B%20transform%3A%20translateY%28-4px%29%20translateX%288px%29%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22display%3A%20flex%3B%20flex-direction%3A%20column%3B%20flex-grow%3A%201%3B%20justify-content%3A%20center%3B%20margin-bottom%3A%2024px%3B%22%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%204px%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20height%3A%2014px%3B%20margin-bottom%3A%206px%3B%20width%3A%20224px%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%20%3Cdiv%20style%3D%22%20background-color%3A%20%23F4F4F4%3B%20border-radius%3A%204px%3B%20flex-grow%3A%200%3B%20height%3A%2014px%3B%20width%3A%20144px%3B%22%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fa%3E%3Cp%20style%3D%22%20color%3A%23c9c8cd%3B%20font-family%3AArial%2Csans-serif%3B%20font-size%3A14px%3B%20line-height%3A17px%3B%20margin-bottom%3A0%3B%20margin-top%3A8px%3B%20overflow%3Ahidden%3B%20padding%3A8px%200%207px%3B%20text-align%3Acenter%3B%20text-overflow%3Aellipsis%3B%20white-space%3Anowrap%3B%22%3E%3Ca%20href%3D%22https%3A%2F%2Fwww.instagram.com%2Freel%2FDA2nZhKgq0W%2F%3Futm_source%3Dig_embed%26amp%3Butm_campaign%3Dloading%22%20style%3D%22%20color%3A%23c9c8cd%3B%20font-family%3AArial%2Csans-serif%3B%20font-size%3A14px%3B%20font-style%3Anormal%3B%20font-weight%3Anormal%3B%20line-height%3A17px%3B%20text-decoration%3Anone%3B%22%20target%3D%22_blank%22%3EUna%20publicaci%C3%B3n%20compartida%20por%20Burberry%20%28%40burberry%29%3C%2Fa%3E%3C%2Fp%3E%3C%2Fdiv%3E%3C%2Fblockquote%3E%0A%3Cscript%20async%20src%3D%22%2F%2Fwww.instagram.com%2Fembed.js%22%3E%3C%2Fscript%3E[/vc_raw_html][/vc_column]
[vc_column align="hook_left_align"][vc_column_text]La idea de contenido de marca ha tenido algunos comienzos en falso a lo largo de los años, pero estamos entrando en un momento en el que los hábitos de las redes hacen posible que las marcas participen de maneras más variadas, con menor riesgo y mayores recompensas. No es fácil de lograr, y el contenido de baja calidad seguirá desapareciendo sin dejar rastro, pero es trabajo de las agencias ayudar a las marcas en este aspecto. 
En la batalla por la atención, quienes basan sus decisiones creativas y de marketing en el impacto deseado en la audiencia, resistiendo la tentación de priorizar el menor costo de producción posible, serán los ganadores.
 Combinar ambas tendencias: el ejemplo de AdidasUn ejemplo que combinó ambos lenguajes fue la tendencia FOOH (faux out of home). Funcionó porque era contenido a la vez simple y entretenido: combina la estética de filmación de teléfono y CGI cuidadosamente producido. Esto luego evolucionó en ideas como los teasers de zapatos flotantes y la "Adizero Pro Evo 1" de adidas Running. Pero cuando se ha hecho algunas veces, el factor de novedad disminuye y es hora de pensar lo próximo.[/vc_column_text][vc_video link="https://vimeo.com/873970811" el_width="30"][vc_column_text]Otro ejemplo de FOOH: The North Face en Londres[/vc_column_text][vc_raw_html]JTNDYmxvY2txdW90ZSUyMGNsYXNzJTNEJTIydHdpdHRlci10d2VldCUyMiUyMGRhdGEtbWVkaWEtbWF4LXdpZHRoJTNEJTIyNTYwJTIyJTNFJTNDcCUyMGxhbmclM0QlMjJlbiUyMiUyMGRpciUzRCUyMmx0ciUyMiUzRVRoZSUyME5vcnRoJTIwRmFjZSUyMENhbXBhaWduJTIwJTI4QmlnJTIwQmVuJTJDJTIwTG9uZG9uJTI5JTIwJTNDYSUyMGhyZWYlM0QlMjJodHRwcyUzQSUyRiUyRnQuY28lMkZabllSbjBJMjgyJTIyJTNFcGljLnR3aXR0ZXIuY29tJTJGWm5ZUm4wSTI4MiUzQyUyRmElM0UlM0MlMkZwJTNFJTI2bWRhc2glM0IlMjBTaHRyZWV0d2VhciUyMCUyOCU0MFNodHJlZXR3ZWFyJTI5JTIwJTNDYSUyMGhyZWYlM0QlMjJodHRwcyUzQSUyRiUyRnR3aXR0ZXIuY29tJTJGU2h0cmVldHdlYXIlMkZzdGF0dXMlMkYxNzIyNjk3NTc5NjgxNDMxNTU4JTNGcmVmX3NyYyUzRHR3c3JjJTI1NUV0ZnclMjIlM0VOb3ZlbWJlciUyMDklMkMlMjAyMDIzJTNDJTJGYSUzRSUzQyUyRmJsb2NrcXVvdGUlM0UlMjAlM0NzY3JpcHQlMjBhc3luYyUyMHNyYyUzRCUyMmh0dHBzJTNBJTJGJTJGcGxhdGZvcm0udHdpdHRlci5jb20lMkZ3aWRnZXRzLmpzJTIyJTIwY2hhcnNldCUzRCUyMnV0Zi04JTIyJTNFJTNDJTJGc2NyaXB0JTNFJTIw[/vc_raw_html][vc_column_text]

Las cosas se mueven rápido hoy y los apetitos cambian rápidamente. En la era post-autenticidad, las marcas necesitarán reenfocarse en los viejos valores de destacarse en lugar de adaptarse, para brillar sobre el ruido de fondo.

[/vc_column_text][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

Foto de portada por cottonbro studio

[/vc_column_text][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

Salir de la burbuja algorítmica

En el contexto del diseño de experiencias, "textured discovery" se refiere a la forma en que los usuarios interactúan con un producto o servicio, descubriendo gradualmente diferentes capas de información, funcionalidades o detalles visuales y emocionales.
 
Las personas están prefiriendo búsquedas más exploratorias y menos precisas
En agosto de 2022, @pink.corduroy transmitía vía Twitch su paseo por Roblox, cuando encontró un stand de otro user que anunciaba "piano horrible". Cuando este user comenzó a tocar, @pink.corduroy y su audiencia quedaron asombrados ante una performance que no tenía nada de horrible. Durante la transmisión, la emoción creciente ante este hallazgo evidenciaba una necesidad que evoluciona constantemente: un nuevo enfoque para hallar contenidos.Antes las personas confiaban en las plataformas como guías en las búsquedas. Hoy se ve una insatisfacción creciente al respecto, sea por un descontento con los rediseños de interface de Instagram o la frustración por el sesgo del SEO en los resultados de Google. Para navegar un mar de memes, trolls, comercios y foros, se confía cada vez más en los datos dirigidos por los usuarios de redes sociales, a veces complementando los motores de búsqueda, otras veces reemplazándolos por completo. Viajes de descubrimiento que comienzan en las profundidades de Reddit, la explosión sensorial de TikTok o los lejanos confines de Roblox, o la velocidad de propagación de noticias en X (antes Twitter). Estas nuevas plataformas influencian a su vez los objetivos de búsqueda de las audiencias.En decisiones como qué series ver, o dónde ir a cenar o tomar un trago, se trata menos de lo puramente informativo y más sobre la experiencia inmersiva o lo inesperado. Acá, guiar a las audiencias en la red requiere adaptarse a estas nuevas formas de descubrir: más visuales, colaborativas, fortuitas y empapadas de personalidad.[/vc_column_text][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

¿QUÉ IMPULSA ESTE CAMBIO?

Hay una desilusión cultural con los motores de búsqueda "tradicionales". Antes, los resultados parecían mágicos o al menos, inteligentes. Hoy, sabiendo que existen algoritmos, optimizaciones de búsqueda y los avisos pagos, crece la sensación de que los hallazgos son sesgados y limitantes. Incluso existe hoy el concepto de "ansiedad algorítmica", que describe la sensación de adormecimiento de nuestros gustos personales por parte de las recomendaciones en línea.En contraste a la pérdida de brillo de las búsquedas oficiales, las plataformas se convirtieron en fuentes de contenido amigable para el descubrimiento, desde reseñas honestas sin marcas en Reddit hasta el expansivo universo de transmisiones en vivo, colaboraciones, "stitching" en Tiktok, "remixes" de Instagram y contenidos de reacción.[/vc_column_text][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

UN COMPORTAMIENTO DISTINTO

  1. La búsqueda es curar información, no recopilarla:

En un mar creciente de contenido, el descubrimiento se ha convertido menos en la búsqueda de información y más en la curación de esta. Y aunque las personas siempre les atrajo el contenido guiado por la experiencia humana, ahora están llegando a él más temprano en el viaje: las visitas guiadas de TikTok y los subreddits ya no son un punto de refinamiento al final de un viaje de búsqueda, sino donde comienza el descubrimiento.

 Ejemplo: cada vez vemos más cuentas que proveen información seleccionada por experiencias personales. Reels que nos traen los mejores discos del post-punk, usuarios que muestran de dónde salieron los samples de canciones "nuevas", o los diez mejores puestos callejeros en Buenos Aires. 
  1. Los usuarios prefieren buscar por 'sensación':

En lugar de un término de búsqueda específico, las personas están relacionando sus búsquedas a un estado de ánimo, estética o sensación. Esto contribuye al éxito de plataformas como Pinterest, que organiza la información sobre códigos estéticos intuitivos, o TikTok, que permite seguir el hilo de un "sonido de moda" (y a partir de ello descubrir artistas, géneros y discos).

 Ejemplo: Un post en Reddit propone una imagen para definir un estado emocional, y el resto de los usuarios responden con música que los lleva a ese estado.[/vc_column_text][pirenko_gallery type="squares" show_titles="no" images="11377,11378"][vc_column_text]
  1. Las personas quieren lo inesperado, no lo predecible:

Hay una resistencia creciente a los algoritmos y cómo eligen la única visión del mundo online que vemos. Ante eso, los usuarios quieren asomarse más allá de la cortina de sus propios feeds, en busca de una visión más aleatoria e imprevista de lo que la web tiene para ofrecer.

 Ejemplo: La tendencia de 'sorry wrong fyp' (for you page), donde los vendedores en TikTok juegan con la idea de que el algoritmo te oculta contenido. Estadística: El 62% de las personas quieren que las plataformas de streaming recomienden más contenido impopular... incluso con el riesgo de que no les guste. [Matt Klein, 2022][/vc_column_text][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

¿CÓMO INTERPRETAN LAS MARCAS ESTA TENDENCIA?

Antes, la personalización y la simplicidad solían ser indicadores de una buena búsqueda y descubrimiento. Ahora, sin embargo, hay más valor en las marcas que hacen que la búsqueda se sienta colaborativa y sorprendente. Las marcas pueden reunir a los usuarios en un acto compartido de descubrimiento o usar el paisaje espacial del metaverso para hacer que los compradores en línea sientan que están tropezando con descubrimientos inesperados. 
Aprende de Spotify
Las marcas pueden convertir el descubrimiento en un proceso colaborativo para ver una parte de Internet que de otro modo habría estado oculta. Eso hizo Spotify al permitir a las personas descubrir música de forma colaborativa: sus 'jams' permiten a las personas mirar fuera de su propia burbuja algorítmica, llevándolos a un camino de descubrimiento guiado por el gusto de su compañero musical.[/vc_column_text][vc_video link="https://www.youtube.com/watch?v=3DYrvRn2Uy0" align="center"][vc_column_text]
Netflix promueve el turismo
A través de su campaña "Wherever your next story takes you" (Donde tu próxima historia te lleve), Netflix promociona con sus películas y series las locaciones donde fueron filmadas, probando que las historias nos hacen viajar y no solo con la imaginación. Al mismo tiempo, abre la posibilidad tanto en la plataforma como en la perspectiva de los usuarios, de buscar contenido según el lugar en el mundo donde se produjo.[/vc_column_text][vc_raw_html]JTNDdmlkZW8lMjBzcmMlM0QlMjJodHRwcyUzQSUyRiUyRnZpZGVvLmFkc29mdGhld29ybGQuY29tJTJGNjF4bDY0dWg3OGVramRoYXFkbXU1em1zOWRjOC5tcDQlMjIlMjBzdHlsZSUzRCUyMndpZHRoJTNBJTIwMTAwJTI1JTNCJTIwaGVpZ2h0JTNBYXV0byUyMiUyMGNvbnRyb2xzJTNFJTNDJTJGdmlkZW8lM0U=[/vc_raw_html][vc_column_text]

Fuente: Ads of the World

[/vc_column_text][/vc_column]
[vc_column][vc_column_text]

ALGUNAS CARACTERÍSTICAS DEL DESCUBRIMIENTO TEXTURIZADO

  • Capas de interacción: En vez de revelar toda la información de inmediato, la comunicación aparece en capas. A medida que el usuario avanza en la experiencia, descubre nuevas características o contenidos, viviendo una experiencia más dinámica y emocionante.
  • Sorpresa y satisfacción: Al llevarse por la curiosidad, aumenta la sensación de satisfacción del usuario al encontrar algo inesperado o hallar una nueva funcionalidad. Esta sorpresa forma una conexión emocional más fuerte con el producto o servicio.
  • Personalización: La experiencia varía según cada persona, revelando más contenido a medida que se muestra mayor interés. Esto crea una experiencia más relevante y personalizada.
  • Fluidez y continuidad: Aunque hay capas que se van revelando, la experiencia se siente fluida y coherente. La transición entre lo que el usuario sabe y lo que está por descubrir es suave, sin interrupciones bruscas.
[/vc_column_text][/vc_column]
[vc_column][vc_single_image image="11368" img_size="medium" alignment="center"][/vc_column]
[vc_column][vc_single_image image="6467" img_size="full" alignment="center"][prkwp_spacer size="40"][vc_column_text]

Desde hace algún tiempo se rumoreaba que Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, propietaria de  WhatsApp, tenía intenciones de instalar un sistema de anuncios para esta red social. Esto se confirmó a finales de mayo durante el evento Facebook Marketing Summit, en Rotterdam, Holanda.

Lo cierto es que Zuckerberg lleva varios años trabajando en Facebook y entiende perfectamente cómo sacar rentabilidad de una aplicación líder que es gratuita. También, observó que la fórmula de Instagram Stories funcionó muy bien y que, más de 500 millones de personas comparten sus historias en los “estados”. Todo esto combinado le dio el empujoncito necesario para concretar la nueva funcionalidad publicitaria que ofrecerá WhatsApp.

Aunque no veremos el aterrizaje de la publicidad en la red de mensajería instantánea hasta el 2020 es interesante entender cómo serán las nuevas posibilidades de venta.

Viejos conocidos

La publicidad estaría en los estados (historias) de WhatsApp y su funcionamiento sería similar al de Instagram, donde después de ver un cierto número de estados, aparece un anuncio.

Para acceder a ella, el usuario tendrá que deslizar el dedo sobre la pantalla para terminar en la página web de la compañía que se anuncia a través de un video o foto con un link.

Además de la ubicación donde se mostrarán los anuncios, se supo que podrán comprarse desde el catálogo publicitario de Facebook. Es decir, las marcas seguirán operando en un entorno que ya conocen, el administrador de publicidad de la red social y con el beneficio de una mayor integración entre los diferentes canales.

Cómo sacarle provecho a esta nueva función

Teniendo en cuenta que los nuevos anuncios de WhatsApp funcionarán, por el momento, de manera muy similar a lo que ya sucede en Instagram, quienes quieran ir pensando en explotar esta nueva función, deberán considerar la creación de piezas gráficas o videos de gran impacto visual. Esto hará que el usuario de la red nos preste atención y no nos omita instantáneamente para seguir viendo los contenidos de sus amigos.

Fijar objetivos para las nuevas campañas y configurarlas correctamente, al igual que hacemos actualmente en Facebook,  será otro de los puntos al cual deberemos estar atentos. Tener un mayor alcance y no saturar el mercado poniendo límites a las frecuencias de visualización nos permitirá llegar a nuestras audiencias de manera más amigable.

Finalmente habrá que pensar en la historia que se quiere contar, aprovechar el tiempo que dure el estado y todas las funciones que ofrezca la publicidad en WhatsApp para ser creativos y producir anuncios que se queden en la memoria de los usuarios o los incentiven a comprar.

[/vc_column_text][vc_column_text]Compartimos algunas stories de Argency que te pueden inspirar: [/vc_column_text][vc_video link="https://youtu.be/GhBJT5A8MVo" align="center" title="IG Story | Kadabra"][vc_video link="https://youtu.be/WIqgjhGY-CI" align="center" title="IG Story | Nipoti"][vc_video link="https://youtu.be/kcJc5zjTjkY" align="center" title="IG Story| La Marchigiana"][/vc_column]
[vc_column width="1/1"][/vc_column]
Las redes sociales salieron a socorrer a las empresas paralizadas por la cuarentena, en esta nota compartimos algunas funciones nuevas y otras que explotaron en esta época para ayudar a las distintas marcas.
CeRebrity Verano 2020

Locos buenos

31 January, 2020
Aprovechamos la visita de Chacho Puebla a su provincia -la nuestra- y, juntos, organizamos un Workshop de 2 jornadas en 23 Ríos Craftbeer.
Alejandro Devoto
CeRebrity despidió el año con otro invitado de lujo: Alejandro Devoto, CCO de Grey Argentina, una de las agencias más premiadas en Cannes 2019 y Diente 2019.
Las comunidades digitales de consumidores de vino están cada vez más activas. Pero, ¿saben las bodegas cómo performan sus marcas en las plataformas del sector?
El 2019 es un año electoral y muchos argentinos buscan votar con conciencia. Sin embargo, la cantidad de información que recibe una persona promedio por día es tan alta que, la tarea de ser un ciudadano informado se complica.
Siempre decimos que en este país hay que “pedalearla”. “Trabajar esforzadamente”, según el lunfardo. Por eso esta vez nos fuimos a pedalear para relajarnos.
EXPLICAME archivos - Argency – Agencia de publicidad y diseño | Mendoza, Argentina